El Lucentum Femenino continúa dando pasos en su preparación de cara a una nueva temporada. El conjunto alicantino ha afrontado en los últimos días dos nuevos compromisos de pretemporada ante rivales de entidad, saldados con sendas derrotas, pero que han vuelto a servir para acumular minutos, probar diferentes situaciones de juego y seguir ajustando las piezas de un equipo todavía en construcción.
El pasado viernes 11 de septiembre, el Lucentum se midió a Hozono Global Jairis, en un encuentro que terminó con victoria murciana por 73-58. El partido supuso una nueva oportunidad para que el conjunto alicantino se enfrentase a un rival de alto nivel y pusiera a prueba el trabajo realizado durante las semanas de preparación.
Tres días después, este domingo, llegó un nuevo compromiso, esta vez frente a NBF Castelló, que se impuso por 58-53 en un partido mucho más igualado y competido. El marcador refleja la igualdad existente durante buena parte del encuentro y deja como aspecto positivo la capacidad del Lucentum para mantenerse dentro del partido ante un rival que también afronta estas semanas de preparación con el objetivo de llegar en las mejores condiciones al inicio de la competición.
Más allá de los resultados, estos dos encuentros permiten extraer una conclusión clara: el Lucentum Femenino continúa inmerso en un proceso de crecimiento. Las derrotas ante Jairis y Castelló evidencian que todavía queda trabajo por delante, pero también forman parte natural de una pretemporada en la que el resultado final pasa a un segundo plano frente a la evolución colectiva.
Una pretemporada para crecer
Los partidos de preparación están permitiendo al cuerpo técnico comprobar el rendimiento de la plantilla ante diferentes escenarios y medir el nivel del equipo frente a oponentes de exigencia. Cada encuentro supone una nueva oportunidad para corregir errores, ganar automatismos y aumentar la compenetración entre unas jugadoras que deben ir encontrando poco a poco su identidad sobre la pista.
El calendario de pretemporada está siendo, además, una buena piedra de toque para el Lucentum. Enfrentarse a equipos competitivos obliga a elevar el nivel de concentración y permite detectar aquellos aspectos que todavía necesitan mayor trabajo antes de que llegue la competición oficial.
En este sentido, los dos últimos resultados dejan una fotografía diferente. Frente a Hozono Global Jairis, el Lucentum cayó por 15 puntos (73-58), mientras que ante NBF Castelló logró competir hasta el final en un encuentro que se decidió por únicamente cinco puntos (58-53). Una progresión en el marcador que, sin ser determinante por sí misma, refleja la importancia de seguir acumulando experiencias durante esta fase de preparación.
El resultado, en un segundo plano
La pretemporada está precisamente para eso: probar, corregir y crecer. Las victorias siempre ayudan a construir confianza, pero el verdadero objetivo en estas semanas es llegar al inicio de la temporada con un equipo preparado, reconocible y capaz de competir durante los momentos importantes de los partidos.
El Lucentum Femenino afronta ahora la recta final de su preparación con mucho trabajo todavía por hacer, pero también con una base de partidos que permitirá al equipo llegar más rodado al comienzo de la competición. Los dos últimos encuentros han añadido nuevos minutos de competición y, sobre todo, nuevas conclusiones para continuar avanzando.
Con las derrotas ante Hozono Global Jairis y NBF Castelló como los resultados más recientes, el conjunto alicantino encara los próximos días con la mirada puesta en seguir mejorando. La pretemporada todavía no ha terminado y el Lucentum tiene por delante la oportunidad de transformar todo lo aprendido durante estas semanas en una identidad competitiva que pueda trasladar a la temporada oficial.
Porque, a estas alturas, más que ganar o perder, la pretemporada del Lucentum Femenino consiste en construir el equipo que quiere ser cuando los partidos ya cuenten de verdad.


